Jueves, Marzo 30, 2017

¿Qué genera realmente empleo?

Para las personas es una necesidad, un generador de estatus o, incluso, una carga; para los gobiernos, es un eterno problema a resolver; para la economía, es generador de riqueza; para las empresas, es recurso humano para impulsar los negocios; para las estadísticas, un rubro que siempre produce inquietud. Pero todos los estamentos sociales, culturales, económicos y políticos están de acuerdo en que siempre es necesario generarlo. Estamos hablando del empleo.

Una cosa es clara: el empleo no crece silvestre en la naturaleza. Se propicia a través de los proyectos que las personas emprenden y que logran convertirse en negocios y/o empresas. Y recordemos que una cosa es trabajo (transformar algo, adelantar procesos, atender asuntos, etc, no necesariamente en pro de una remuneración) y otra empleo (trabajar recibiendo una contraprestación y bajo unas condiciones de seguridad laboral, industrial y de diálogo social, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, con el compromiso de entregar unos resultados concretos en términos de productos o servicios).

Ahora bien, es utópico pensar que se crean empleos solamente en función de que todas las personas estén ocupadas y devengando dinero. El empleo nace como consecuencia de un proyecto social (por ejemplo un estado, que para dar educación, salud, servicios públicos y seguridad a sus ciudadanos requiere una fuerza laboral y genera, por lo tanto, empleos en el sector público) o de los negocios (las empresas del sector privado o mixto que ofrecen productos o servicios). Y para que el empleo se expanda -y haya más oportunidades de que más personas lo tengan- es necesario que aumente la productividad, logrando que los recursos y los talentos de las personas sean cada vez más eficientes y que las funciones que el estado y las empresas cumplen en la sociedad -en consecuencia- innoven y generen más proyectos que se traduzcan en nuevas unidades productivas que a su vez generen nuevos empleos.

Pero esto no basta. En ManpowerGroup hablamos de la “escasez de talentos”, refiriéndonos a la brecha entre las habilidades y competencias disponibles entre las personas y aquellas que las empresas van requiriendo para ir a la par con los tiempos actuales y ser sostenibles. Sin un sector académico siempre tanto o más adelantado que el estado o los negocios, tener talento humano empleable es muy complicado. Por ello invitamos al diálogo ininterrumpido academia-empresa-estado y a las personas a mantenerse actualizadas, aprendiendo, desaprendiendo y reaprendiendo continuamente. Debemos dejar de ser “empleados toda la vida” y ser “empleables toda la vida”.

Una reflexión final: “la cuarta revolución industrial” época en la que estamos y en la cual la tecnología está transformando e incluso destruyendo empleos y creando otros, no solamente debemos estar actualizados para ser empleables, sino ideando y construyendo nuestras propias oportunidades laborales para el futuro. Esto no lo hacen solamente los gobiernos ni las empresas. Es también tarea de cada uno de nosotros. Queda la inquietud.

Por Javier Echeverri

Country Manager

ManpowerGroup Colombia