Viernes, Febrero 24, 2017

Cinco tips para identificar si ya es hora de cambiar de trabajo

¿No soy feliz en mi trabajo? ¿Mi estilo de vida no coincide con lo que hago? ¿No confío en la ética de mi empresa? Si estas preguntas están rondando frecuentemente tu cabeza, es hora de que empieces a buscar nuevas oportunidades laborales.

Hay ciclos cumplidos que debes aprender a identificar a tiempo para cerrarlos bien y no cuando la fatiga haya tocado tu puerta. Si sientes que dejaste de aprender, te estancaste o simplemente tienes nuevas ambiciones ‘apaga y vete’.

No eres el único que está  atravesando por este momento de indecisión, de hecho es más frecuente de lo que imaginas y los síntomas se han incrementado en los últimos años porque la fuerza laboral está llena de ‘Millennials’ que le pierden la emoción a los trabajos de ‘escritorio’ con facilidad, que no sueñan con pensionarse y que quieren recorrer el mundo. Las empresas también tienen algo de responsabilidad porque hay muchas que no se han adaptado a esta generación que ama el teletrabajo, el reconocimiento y los equipos ‘sanos’.

ManpowerGroup te invita a aventurarte y buscar nuevas oportunidades.

Guía práctica para que sepas si ya cumpliste tu ciclo

No encuentras desafíos: eres capaz de resolver cualquier contratiempo que se te presente en el trabajo sin mayor desgaste, preocupación o emoción porque conoces a la perfección las funciones de su cargo y las necesidades de la compañía. Seguramente dejaste de aprender en el trabajo y es momento de que busques esa adrenalina que deseas en un nuevo puesto en el que puedas desarrollar otras habilidades.

No confías en la ética de tu empresa: eres consciente de que estás obrando mal por respaldar los objetivos y metas de la empresa, transgrediendo tus valores. Entre los ejemplos más comunes en este caso está el engaño a los clientes y el uso de mecanismos fraudulentos para vender, lo que tarde o temprano obligará a muchos empleados a abandonar “el barco”.

Procrastinas: dejaste de ser productivo y en vez de hacer el trabajo te la pasas navegando, en Facebook o viendo series. Perdiste el interés por tus labores y no logras concentrarte para entregar a tiempo tus proyectos.
Si estás aburrido la mayor parte de tu jornada laboral no hay nada que hacer, ya perdiste los estímulos y responsabilidades.

No te sientes valorado: ¿nunca tienes un ‘feedback’ positivo de su jefe aunque estés haciendo las cosas correctamente? En ocasiones es necesario hacer borrón y cuenta nueva y empezar de nuevo.

Tu salario no cumple con tus expectativas: si trabajas y trabajas pero el fin de semana no te alcanza ni para ir a cine, es  posible que estés mal remunerado por tu empresa. Busca una vacante en la que te paguen lo que mereces y consideras justo.