Lunes, Abril 10, 2017

Aprendizaje o “learnability”: Supervivencia y proyección en el mundo del trabajo

Es posible que hace tan solo unos años fuera posible hacerse experto empírico o formarse en una profesión para luego, tranquila y rutinariamente, ejercerla por años y años sin más acervo de conocimiento que la experiencia. Sin embargo el mundo no se adapta a nosotros como individuos ni como profesionales, y cambia de forma cada vez más rápida y radical. Somos nosotros quienes debemos adaptarnos y readaptarnos continuamente.

En un panorama como el actual, con un mercado laboral en Colombia en el cual las personas buscan afanosamente ser profesionales (de acuerdo con el Ministerio de Educación se han graduado entre 2011 y 2014 469.705 personas en áreas económicas, administrativas y contables, 305.906 en arquitectura, ingeniería, urbanismo y similares, 221.572 en áreas humanas y 153.720 en educación y afines, mientras que las ciencias naturales y las matemáticas –que hacen parte de la famosa formación STEM, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, tan en boga actualmente para la empleabilidad-, la agronomía y la veterinaria se graduaron en ese periodo, 53.434. Interesante además que de 1.150.903 personas que egresaron de educación superior en esos años, 512.928 son profesionales universitarios y 300.024 son tecnólogos), puede verse que quienes se forman a tal nivel constituyen una minoría. De acuerdo con la OCDE, 42% de la población colombiana entre 25 y 64 años en el país tiene una formación media superior. Sin embargo vemos en nuestras calles a cantidades de personas en empleos informales tratando de subsistir y además una grandísima cantidad de profesionales con salarios muy bajos para lo invertido en su formación y para el trato que como personas correctas y formadas merecerían en términos de oportunidades.

Es un mundo muy complicado y estamos en un país que necesita a sus verdaderos talentos para ser más competitivo. Dejar atrás la visión de lucro rápido y de acaparamiento de los recursos y comprometernos con la productividad para beneficiarnos todos es un grandísimo reto. Pero este no es solamente un tema de buen gobierno o de idealismo, es cuestión de encontrar la forma de generar oportunidades. Un estado ideal se ocupa de generar oportunidades para los ciudadanos pero, con las condiciones políticas y sociales en las que nos desenvolvemos necesitamos un gran esfuerzo individual para desarrollarnos tan plenamente como sea posible, sin esperar de ese estado más oportunidades que las que ya hay. Necesitamos forzar nuestro talento para crear oportunidades nuevas y distintas no solo actualizándonos, sino anticipándonos a las tendencias de los mercados y las necesidades de nuestra sociedad, para convertirlas en posibilidades de progreso y desarrollo.

¿Cómo lo hacemos? Aprendiendo algo nuevo todos los días, armándonos de conocimiento y criterio para ser más pujantes y menos susceptibles de ser movidos por los vaivenes externos. Es posible que el empleo se vaya y venga continuamente, por supuesto. Pero la posibilidad de ser empleables está en las competencias que cada uno de nosotros vaya cultivando para no solamente aprovechar oportunidades sino, repetimos, para crearlas.

Por Javier Echeverri

Country Manager

ManpowerGroup Colombia